Biblioteca

He aquí las obras de un tipo
Que escribe poesía sin ser poeta
El cual deja que su mano
Se convierta en un dios
Y su lápiz contenga
La tinta con que se trazan los destinos

Sujeto amante del tacto,
El tono y el tino...

viernes, 5 de octubre de 2012

La verdad


“No hay verdad que no haya sido perseguida al nacer”
Voltaire 



La verdad es ese algo estoico e intachable
Que en realidad no se ve, ni se siente,
Pero que nos acompaña siempre
Y por los siglos de los siglos…

Mi verdad, niña bonita de bucles cabellos,
Es que te amo, te amo y te amo más todavía
Tras cada día que pasa, en esta, mi vida.

Toma mi verdad, arrebátala
Y déjame intentar
Contagiarte del mal de amor
Para luego difundir
La plaga en cada beso, cada caricia
Y en cada verso y prosa mía.

La verdad por lo general
Está en nuestras manos,
Pero siempre buscamos
Primero más allá del horizonte.

Mi verdad está en mis manos,
Mi corazón en las tuyas
Y el día del juicio en tu corazón.

Ahora toma mi verdad
De mis manos,
Coge con las tuyas,
Este que es mi corazón
Entregándose en
Bandeja de plata
Y deja que tu latir decida
Nuestro destino.

Esta vez incluso mi verdad está en tus manos…


jueves, 4 de octubre de 2012

Entre sonidos e insomnio




Siento venir relinchando
Los acordes, los arpegios,
Los rasgueos
En las horas moribundas
De este día.

Escucho venir de lejos
Una melodía y la canta
Neruda y la trae el viento
Galopante sin mayor retraso.

Ha pasado un tiempo y la escucho
Más de cerca. Está a la vuelta
De la esquina, creo.
Neruda sigue cantando.
Le canta a un país latinoamericano.

Ahora está por nacer un nuevo día
Y por fin me alcanzó la melodía,
Inunda mi ser, socava hasta  el lugar
Más recóndito; la escucho claramente…

Neruda la canta, Los Jaivas la tocan,
El viento la trae a todo galope:
Son las alturas de Machu-Picchu. 

Búsqueda y preguntas



Buscan mis oídos
Los sonidos
De una guitarra
Que está cerca
Pero se encuentra lejana

Veo las notas arrancar
Entre el murmullo
De tus dedos
Las veo arrancar
Tomadas de la mano
Con tu voz

Y yo grito aterrado
Grito en silencio
Marcando el ritmo
De un rasgueo

Comienza la desesperación
A hacerse latente
Necesito huir con mi lápiz
A la tempestad y ser la calma

Comienza la necesidad
De la necedad
La necesidad de ser libre
De libertarme de una vez
De libertarme de mi propio ser
Cuando tú te complementas
Conmigo en un saludo fugaz

Me miras intranquila
Me siento observado
No estoy cómodo
Se escucha un niño
Desde la lejanía
Gritar despavorido
Porque alguien lo maltrata
Pide perdón, grita, ruega
Ayuda, un auxilio cualquiera
Que se demora en llegar
Y finalmente…
Finalmente no llega

El niño aúlla de dolor
Desesperación y…
Una pausa y un minuto
De silencio: lo mataste

Ahora corre sangrante
Por mis sueños
Ahora lo reconozco
Ese niño soy yo
Y mi infancia destruida
Por mi amiga Muerte
Lo mataste, lo mataste, lo mataste

Sí, convéncete del hecho
Lo mataste
Pero no te preocupes
Que yo te ayudo a revivirlo

Seamos tu y yo
Seamos yo y tu
Seamos uno solo
También seamos dos
Seamos dios

No necesitarás quien te adore
Ese rol lo cumplo yo
De todas maneras lo mataste
Por eso transformémonos
Seamos dos y seamos dios
Un chasquido al aire y revivió

No sé el porqué te ayudo
Si no quiero recordar
No sé le porqué te ayudo
Si tú lo mataste
Yo no hice nada

Simplemente te lo presenté
Tú abriste su pecho,
Hurgaste dentro de él,
Llegaste a su corazón,
Lo tomaste entre tus manos
Para finalmente desecharlo

Eso no se hace, no se hace, no se hace!
Lo mataste, lo mataste,
Lo revivo…
Eso no se hace
Lo mataste. 

No se preocupe


Mientras que usted no se
Olvide de mi nombre
Yo me preocuparé
De recordar el suyo.
Y si se olvida de mi nombre
Yo me preocuparé 
De recordar el suyo
Y de que, además.
Usted recuerde el mío.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Encuentro existencial


Canto con Neruda en el crepúsculo
Y con Silvio en estos días y flores
Canto una fabula de tres hermanos.

Se asoma una melodía violeta
Que maldice del alto cielo
Y para no ser menos la acompaño
Desde el bajo suelo.

Ahora son tres cantos y llegan dos más.
Estos llegan junto a Oscar Hahn
Y cantamos juntos al amor y a la muerte
Con esta melodía violeta
En el crepúsculo junto a Neruda.

Cantamos maldecimos y lloramos.
Lloramos maldecimos y cantamos.
Maldecimos cantamos y lloramos.

Ahora nos sumergimos
En un canto general al mal de amor.
Ahora le damos gracias a la vida.

Ahora canto con Silvio, Neruda, Hahn y Violeta.

Ahora se asoma desde lejos
En máximo resplandor  Quevedo,
Nos cuenta del niño amor
Y de una nariz pegada a un hombre

No lo había visto, perdóneme
Señor Bécquer.
Declamemos juntos
La rima XXI
Y contemos nuestras leyendas
Sobre los rayos de luna

Mi alma está vacía y Rimbaud
Me invita a pasar
Una temporada en el infierno.

Desde ahora canto, luego declamo, posterior existo.

Ahora nacen de mis recuerdos  poetas
Y trovadores.
Vienen a mí en el ocaso del día
Y cantamos juntos,
Declamamos juntos
Y existimos juntos en la imaginación
De este sujeto que escribe, ama  y canta.

martes, 18 de septiembre de 2012

Autorretrato




Hay un hombre que recorre
El mundo,
Que vaga entre las letras
Y su canto.
Un hombre que canta
Con ternura odio y sarcasmo
Al amor, la muerte y el llanto.

Hay un hombre que se
Hace invisible y se mezcla
Con la señorita Soledad.
Ese hombre sabe muy bien
Quien es esa dama,
La conoce al derecho y al revés,
La besa y acaricia cada noche
Mientras hacen el amor
Hasta el exterminio.
La busca, la encuentra
Y la deja sola, perdida
En su propio abismo
Cuando ambos tienen la aurora
Iluminando su cuerpo
Y el emprende su viaje
Hacia la luna.

Hay un hombre que en realidad
Son dos hombres, pero que solo
Conoce a uno.

Hay un hombre invisible
Amante de la soledad, las letras
Y la ironía.
Ese hombre soy yo.
Aquí me tienen invisible.
Aquí me tiene quien
Me quiera tener.
Aquí me tiene el mundo
Y mi amada luna.
Aquí tienen a ese hombre
Invisible sobre el pecho
De la señorita Soledad.
Ese hombre so yo
Y me llamo Nicolas.

Hay un hombre que no ama
A la vida, porque esta
Le ha hecho mal.
Ese hombre invisible
Se oculta en la bruma
Matutina, anhela deshacerse
En los brazos de la luna.
Ese hombre hace visibles
Sus pasiones, pero posterior
Las quita de la vista
Y se sumerge en tu mirada
Para darse un baño de tumba.

Hay un hombre que detesta
Al niño ese que, como dijo
Quevedo, en todo es
Contrario de sí mismo.
Su corazón está maltrecho
Y espera a entregarse
Y ser recibido.
Ese hombre cada noche
Se vuelca en su textualidad
Para comerte a versos.
Ese hombre soy yo
Y vago entre las constelaciones
Amargas de la penumbra
Impenetrable…
Ese hombre soy yo
Y aquí les dejo mi pecho
Abierto en un autorretrato
Para que quien lo desea
Me conozca y me
Arrebate de mi amante
Nocturna entre amor y odio.
Aquí está mi pecho abierto
A la tristeza y la alegría.
Aquí está…

Hay un hombre que tiene
Un corazón aullando
Tras los barrotes
Que él se impuso.
Hay un corazón herido
Que busca libertarse
De la opresión del miedo.
Ese corazón soy yo,
Somos tú, somos todos.

Hay un hombre que ama
La belleza de la vida,
Que es amigo de la Muerte,
Que la ha visto cara a cara
Y frente a frente.
Hay un hombre que la quiere
Y que le escribe poesía
Sin ser poeta.
Ese hombre soy yo
Y aquí me tienen.

Aquí tienen a ese hombre
Moribundo en la melancolía.
Aquí está ese hombre que soy yo,
Que soy tú, que soy todos.
Aquí me tienen con el pecho
Abierto a ustedes.
Aquí tienen a ese pobre
Enamorado de la Luna.
Aquí tienen a aquel que escribe
Poesía sin ser poeta.
Aquí lo tienen escribiendo
Un autorretrato.
Aquí lo tienen.
Aquí me tienen invisible…

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Una cuestión de versos


Llegaron a mi lado
Unas ganas
Incontenibles de
Besar tus labios
Hasta el hartazgo.

Han llegado volando
Y no se quieren ir
Y no lo puedo hacer
Porque no es un sueño.

Por vez primera busco
La forma de contener
Esas ganas mientras
Me mantengo despierto
Y no encuentro la forma
Adecuada para saciarme.

Busco y busco ideas
Entre el desorden
De mi pieza, bajo
El montón de ropa
Que ya no puedo saber
Si está sucia o no.
Busco bajo mi cama
Y entre un arpegio
Que nace poco a poco.

Creo por fin haberla
Encontrado en la
Profunda noche de hoy

Y no sé si funcionara
Muy bien, pero
Supongo que no
Me quedará de otra,
Que ponerme más
Textual que nunca
Y comerte a versos.